Capacitación de campo: cables y materiales, equipos, fibra óptica, empalmes, infraestructura externa (splitter y NAP), una simulación real de instalación y el protocolo de atención — más una Parte B dedicada a la instalación de TV (KTV). Incluye los módulos comunes (Internet desde cero y Atención al cliente) más lo específico del trabajo en terreno.
Antes de instalar, hay que conocer qué llevas en el kit y para qué sirve cada cosa. Esto es lo básico con lo que trabaja un técnico de Enlace en campo:
El cable delgado que sale desde la caja NAP hasta la casa del cliente. Es frágil a los dobleces muy cerrados — nunca se dobla en ángulo recto ni se pisa.
Van en las puntas del cable de fibra, conectan al ONT. Se reconocen por el color verde del conector APC. Hay que mantenerlos limpios, sin polvo ni grasa, porque ensucian la señal.
Siempre se deja un sobrante enrollado (no muy apretado) cerca del punto de entrada, por si luego hay que reparar o mover el equipo sin tender cable nuevo.
Fijan el cable a la pared o al poste sin aplastarlo. La canaleta protege el cable del sol, la lluvia y golpes en tramos visibles.
El cable que conecta el ONT al router (o hace de LAN entre equipos). Se revisa que las puntas (RJ45) no estén dañadas antes de usarlo.
Divide un cable de fibra con varios hilos en conexiones individuales, usado en instalaciones con varias salidas o edificios.
La fibra es de vidrio: se parte si se dobla mucho, se ensucia si se toca el conector con los dedos, y pierde señal si se le hacen curvas muy cerradas. Trátala con cuidado en cada paso.
Quién hace qué en la casa del cliente:
Recibe la fibra y convierte los pulsos de luz en internet digital. Es la puerta de entrada a la casa del cliente. Si el ONT no tiene luz (o la luz está en rojo), no hay señal óptica llegando.
Reparte el internet por cable (LAN) o por el aire (Wi-Fi). Como un foco: entre más cerca, más fuerte la señal — por eso importa dónde se ubica dentro de la casa.
Es un megáfono: toma la señal del router y la amplifica para que llegue a habitaciones lejanas. Se usa cuando la casa es grande o tiene muchas paredes.
La fibra óptica: imagina un hilo de vidrio tan fino como un cabello humano. Por dentro es como un tubo lleno de espejos: si enciendes una linterna en un extremo, la luz rebota y llega al otro lado a la velocidad de la luz. A diferencia del cobre (que transmite electricidad y le afecta la lluvia, los rayos y la distancia), la fibra transmite luz: no le afectan esas interferencias y alcanza velocidades de Gigabits.
La potencia óptica mide qué tan fuerte llega la luz al equipo del cliente, en dBm — por eso casi siempre vemos números negativos: no se mide cuánta luz produce el sistema, sino cuánta queda después de viajar por la fibra. En el camino la señal pierde energía por distancia, empalmes, conectores, curvaturas e imperfecciones del cable.
| Rango | Estado | Qué significa |
|---|---|---|
| -18 a -25 dBm | 🟢 Óptimo | Señal fuerte, llega con buena reserva. |
| -25 a -27 dBm | 🟡 Límite | Señal aceptable, ya va más justa — vigilar de cerca. |
| más de -27 dBm | 🔴 Malo | Señal débil, cortes e intermitencia. |
| sin señal | ⚫ LOS | Fibra cortada o desenchufada. |
Estos rangos son de referencia — confírmalos con Jesús antes de usarlos como estándar oficial de diagnóstico, porque pueden variar según el equipo/OLT de Enlace.
Si la potencia es muy baja, el ONT no puede leer bien los datos: la luz llega tan débil que el equipo ya no distingue si un pulso representa un 1 o un 0, y eso provoca cortes, intermitencia o pérdida total de servicio.
Un empalme es el punto donde se unen dos extremos de fibra óptica para que la luz siga su camino sin perderse. Se hace con una máquina fusionadora, que alinea los dos hilos de vidrio y los une con calor hasta quedar como un solo cable continuo.
Un empalme limpio y bien hecho casi no agrega pérdida de señal. Un empalme descuidado es una de las causas más comunes de dBm alto (malo) en un cliente, aunque todo el resto de la instalación esté perfecta.
La red de Enlace viaja por fuera de las casas antes de llegar al cliente: postes, splitters ópticos, cajas NAP y tramos de cable tendido por la calle o el barrio. Un técnico instalador interno no necesita operar esta parte todos los días, pero sí debe entender cómo está armada — porque ahí es donde casi siempre se esconde el problema cuando algo no cuadra adentro de la casa.
Si un cliente tiene dBm malo y en la casa todo está perfecto (ONT bien conectado, sin curvas cerradas, conector limpio), el problema probablemente está más atrás: en el splitter o en la caja NAP del sector. Saber esto evita perder tiempo revisando una y otra vez lo mismo dentro de la casa.
Antes de dar cualquier diagnóstico o hacer una instalación, se consultan los sistemas en este orden:
Verifica si el cliente está Activo o Suspendido. Revisa tickets y solicitudes pendientes antes de salir a la visita.
Consulta el estado de la ONT y mide la potencia en dBm. Refresca la página para descartar falsos negativos antes de reportar una falla.
Ubica la caja NAP del sector. Ayuda a saber si una falla es de un solo cliente o de todo el barrio.
Entra al router del cliente para revisar canales Wi-Fi, clave y dispositivos conectados, sin tener que volver a la casa.
Esto no es teoría — es la misma instalación del Módulo 7, pero contada como una visita real, con los movimientos y las mediciones que Andrés (técnico de Enlace) va tomando en cada parada. Léela pensando "¿qué haría yo en este punto?".
Andrés llega a la casa de la señora Luz. Antes de tocar nada, abre WispHub en el celular: cliente Activo, sin tickets pendientes. Revisa con la señora Luz dónde quiere el router y dónde está la caja NAP más cercana (la vio al entrar, en el poste de la esquina).
Andrés mide con la vista la distancia entre la NAP y la pared de la casa: unos 25 metros. Elige un punto de entrada que (1) esté cerca de la NAP, (2) no obligue al cable a dar vueltas cerradas en una esquina del techo, y (3) quede protegido del sol y la lluvia. Le explica a la señora Luz por qué eligió ahí — no por decoración, sino para que el cable dure y no se dañe.
Tiende el drop desde la NAP hasta el punto de entrada, dejando un rollo de reserva de fibra (ni muy apretado, para no forzar el vidrio) cerca del ONT. Usa canaleta en el tramo que queda visible sobre la pared exterior. En el poste, fija el cable con el herraje correcto — nada de alambre improvisado.
Conecta el ONT y abre SmartOLT: la potencia óptica marca -21 dBm → zona 🟢 óptima. Si hubiera marcado algo como -29 dBm (🔴), antes de seguir, Andrés revisaría: ¿el conector está limpio?, ¿hay alguna curva muy cerrada en el cable?, ¿el empalme más cercano en la NAP se ve bien? — nunca se instala "a ciegas" sin mirar el número.
Conecta el router, lo ubica en un punto alto y central (no detrás del televisor, como quería la señora Luz al principio — Andrés le explica por qué ahí el Wi-Fi llegaría peor a las habitaciones). Camina la casa con ella probando el Wi-Fi habitación por habitación, y le dice con claridad hasta dónde llega bien la señal.
Ayuda a conectar el celular y el Smart TV de la señora Luz. Deja el acceso remoto activo en el router y la credencial PPPoE con su nombre + el serial del equipo. Antes de irse, le explica en palabras simples qué quedó instalado y le deja un número de contacto por si algo falla.
Cada parada tiene una decisión técnica detrás (dónde entra el cable, qué tan protegido queda, qué dice el dBm) y una decisión de atención al cliente (explicarle, mostrarle, dejarlo informado). Las dos van siempre juntas — una instalación técnicamente perfecta pero donde el cliente queda confundido no está realmente terminada.
Cuando se reporta o se resuelve algo con un cliente, la respuesta siempre se piensa en dos bloques separados:
Diagnóstico técnico: qué revisaste en los sistemas (WispHub, SmartOLT, dBm, OZMap) y qué acción tomaste o vas a tomar. Es información interna, no se le manda al cliente así.
Mensaje amable, con analogías simples y tono empático, listo para copiar y pegar en LiveConnect. Sin tecnicismos ni números de dBm — se traduce todo a algo que el cliente entienda.
Azul: "ONT en -29 dBm, revisar empalme en NAP del sector, posible pérdida por suciedad." · Verde: "Hola, notamos que la señal de tu conexión está llegando más débil de lo normal, probablemente por un punto en el cableado externo — ya estamos revisando y te confirmamos apenas quede solucionado. 🙌"
Enlace también instala el servicio de televisión por cable (KTV). Es un trabajo distinto al de internet — otro tipo de cable, otros conectores y otra forma de medir la señal — así que se trata como una segunda parte de la capacitación, aunque la haga el mismo técnico.
El cable "grueso" que lleva la señal de TV: un hilo de cobre en el centro, rodeado de una malla metálica que lo protege de interferencias. No se confunde con el cable de fibra ni con el patch cord de red — es un cable distinto, para un servicio distinto.
Van en las puntas del coaxial, se enroscan (no se "clican" como el RJ45). Deben quedar bien ajustados — un conector flojo o mal puesto es una de las causas más comunes de "nieve" o mala imagen en el televisor.
Reparte la señal de un solo cable entrante entre varios televisores de la casa. Cada salida adicional del splitter resta señal — por eso no se abusa de splitters en cadena (uno detrás de otro) si se puede evitar.
Se pone en cualquier salida del splitter que no se esté usando. Dejarla "abierta" sin tapón genera reflejos de señal que afectan a los televisores que sí están conectados.
Para certificarte como Técnico Instalador, además de los módulos comunes (Internet desde cero y Atención al cliente), presenta el examen técnico de instalación: cables, equipos, fibra, empalmes, infraestructura externa, instalación paso a paso, el protocolo de los dos bloques y la instalación de TV (KTV).
Ir al examen de Técnico Instalador →